PSICOGENEALOGIA LXVII. CÓM0 INTEGRAR LA SOMBRA
CÓMO INTEGRAR LA SOMBRA
REPASANDO A CARL GUSTAV JUNG
BIONEUROEMOCIÓN
Por Beatriz Santos Dieguez
Cada relación es una oportunidad para conocernos mejor
La Sombra, según Carlos Gustav Jung, en la parte oculta de nuestra psique que contiene todo lo que reprimimos o rechazamos por no encajar con la imagen que queremos proyectar.
Integrarla es el proceso de reconocer, aceptar y canalizar conscientemente estos aspectos oscuros para logra la plenitud y la individuación.
A medida que vamos integrando los diferentes aspectos de la sombra, vamos recuperando el vínculo con nosotros mismos, evolucionando y creciendo a través de nuestras relaciones.
Implícitamente doy por hecho que una inmensa mayoría sabemos a lo que nos referimos cuando hablamos de luz (claridad, luminosidad, energía, fluidez, resplandor, etc.).
También sabemos que las sombras se proyectan allá donde hay claridad. Donde no hay luz (artificial o natural) no se proyecta la sombra.
La sombra, por su parte nos lleva a un pensar en la oscuridad.
Luz y sombra pertenecen a un mismo espacio, a un mismo concepto, por lo que para que la luz pueda aparecer con toda claridad, verse y proyectarse, es necesario integrar la sombra.Integrar nuestra sombra implica potenciar el proceso de autoconocimiento.
¿Cómo podemos potenciar el proceso de autoconocimiento?
Lo primero que se va integrando son los aspectos personales-individuales, trabajando las experiencias emocionales reprimidas, para posteriormente ir hacia elementos propios del inconsciente colectivo, heredados culturalmente así como los diferentes procesos básicos que configuran la personalidad.
La Bioneuroemoción, basándose en un conocimiento vasto (amplio) de la psicología analítica de Carl Gustav Jung, nos invita a centrarnos en los siguientes aspectos:
1-Buscar maneras de expresar la sombra.
2.-Focalizarnos en nuestros juicios.
3.-Desidentificarnos de nuestro Ego.
1.- Expresar la Sombra
“La gente hace cualquier cosa, por absurda que sea, para evitar hacer frente a si misma “ (Carl Gustav Jung)
Mediante todo aquello que creemos no ser, (reprimiéndolo), todo aquello que odiamos, acabamos expresando, de una u otra manera”.
“Una personalidad reprimida es incapaz de ver su lado obscuro”
A este punto llegamos porque hay que reconocer y aceptar, antes de nada, que “todos tenemos un lado obscuro” (lo que ocurre es que, en la mayoría de los casos no lo vemos o/y no lo reconocemos).
Dejar de rechazar o evitar aquello que no nos gusta, ya sea en nosotros mismos o en otros y comprender que podemos acogerlo, integrarlo y darle un nuevo sentido nos permite enriquecer nuestra vida, expresar el potencial que creíamos no tener. Para ello es necesario dejar salir nuestros Impulsos.
Una forma de integrar la sombra y que, a su vez, esta bien vista en la sociedad es el desempeño de determinadas profesiones, muchas de ellas relacionadas con el arte (escritura, pintura, cine, etc.) pero también otras..
Un ejemplo, que alguna vez quiero recordar salió en la universidad cuando realizaba mis estudios de psicología era la profesión de odontólogo (dentista). Mediante el desarrollo de la práctica de esta profesión era posible sublimar los impulsos agresivos y o violentos de una persona. (toda persona tenemos, en algún momento, impulsos violentos)
A tiro de pájaro, yo me arriesgo a pensar que la psicología y su ejercicio y sobre todo en su estudio, podría ser el recurso idóneo para integrar la sombra sublimando el afán de cotilleo que algunas personas llevamos implícitos, sin ser conciente de ello.
Son ejemplos no generalizables ni transferibles al 100%.
Integrar la Sombra implica reconocer lo que somos tal cual. Reconocerlo y aceptarlo es llegar al equilibrio dentro del caos.
“Cada uno de nosotros proyecta una sombra tanto más oscura y compacta cuanto menos encarnada se halle en nuestra vida consciente. Esta sombra constituye, a todos los efectos, un impedimento inconsciente que malogra nuestras mejores intenciones”. (Carl Gustav Jung)
2.-Focalizarnos en nuestros juicios.
Todo juicio es una confesión: Todo lo que nos molesta o admiramos de otras personas es una información reprimida que opera de forma inconsciente hasta que la hacemos consciente.
Usar la sombra en nuestro beneficio consistiría, precisamente, en hacer consciente aquello que juzgamos de los demás y ver dónde se refleja en nosotros mismos.
La sombra y la proyección son dos aspectos que van estrechamente ligados. En toda proyección hay aspectos de nuestra sombra que no reconocemos, no aceptamos o reprimimos de nuestra identidad.Comprender y aceptar que lo que nos molesta o admiramos intensamente en otros es una proyección, nos ayudará también a la necesidad de despegarnos de la necesidad de culpar o de justificarnos y defendernos continuamente.
Aquellas personas que nos molestan en exceso son atraídas por nosotros para que nos recuerden los cambios que hemos de hacer en nosotros mismos.
3.-Desidentificarnos de nuestro Ego
El EGO es aquello que creemos que somos. Es necesario, en un primer momento de nuestra evolución personal para adaptarnos a nuestro entorno, pero no define la totalidad del “Ser”, de nuestro Ser.
Funciona como un “sistema operativo” constante.
Desidentificarse del EGO no implica eliminarlo sino reconocerlo.
Ser conscientes de que nuestra personalidad consciente o máscara (persona para los griegos) es solo aquello que mostramos.
Integrar la Sombra (partes ocultas) implica llegar al YO, conciencia del ser o Sí-Mismo.
A medida que vamos integrando los diferentes aspectos de la sombra, vamos recuperando el vínculo con nosotros mismo, evolucionando y creciendo a través de nuestras relaciones.
Aceptar nuestro lado oscuro es lo que nos permite brillar.


Comentarios
Publicar un comentario