PSICOGENEALOGÍA LXVI. INTEGRACIÓN DE LOS OPUESTO, ENANTIODROMIA Y ALQUIMIA
INTEGRACIÓN DE LOS OPUESTOS, ENANTIODROMIA Y ALQUIMIA
REPASANDO A CARL GUSTAV JUNG
BIONEUROEMOCIÓN.
Por Beatriz Santos Dieguez
Cuando no hay integración hay dolor.
Lo que nos duele es aquello que no esta integrado.
Todos tenemos luces y sombras. Unir ambas partes es la clave para llegar a ser completos, tarea nada fácil de realizar, pero necesaria para ser “Nosotros-Mismos”
Cuando integramos los opuestos logramos ser “nosotros mismos”Conceptos como los de maduración y el de Enantiodromia forman parte en la lista de “indispensables” en Carl Gustav Jung, quien sostiene que la psique humana es cómo un sistema autorregulado y dinámico impulsado constantemente por la tensión entre los opuestos, como por ejemplo: razón/instinto, positivo/negativo, juventud vejez, consciente/Inconsciente, vida/muerte, etc..
Madurar consiste en integrar conscientemente todas las partes de la propia psique, incluyendo aquellas que solemos ocultar o rechazar (la sombra), en lugar de encajar ciegamente en lo que la sociedad espera de nosotros.
Jung sostiene que la psique humana está en un ciclo incesante donde todo se transforma en lo contrario.
Cuando una actitud consciente se vuelve extremadamente unilateral, la psique genera una contraposición inconsciente, resultando, de este modo, un cambio drástico de conducta.
Por ejemplo un cínico cuando no puede aguantar más la tensión se convierte en un fanático religiosos.
La Enantiodromía es definida por Jung como el proceso por el cual una posición dominante o extrema en la psique, termina convirtiéndose de manera inevitable en su opuesto.
La Enantiodromia actúa como un mecanismo de regulación del inconsciente para evitar que la psique se mantenga en un extremo dañino, llevando a la persona a un equilibrio o a un cambio de personalidad.
La Integración de los Opuestos es el Proceso central de la individuación, equilibrando energías arquetípicas como lo masculino (acción, racionalidad) y lo femenino (intuición y cuidado), donde se reconcilian las polaridades internas (consciente/inconsciente; sombra/luz, ánima/ánimus), para alcanzar la totalidad psíquica.
Dicho proceso no busca una solución intermedia cómoda, sino el punto elevado de tensión constructiva, utilizando ambos polos de manera equilibrada, permitiendo resolver luchas internas y promoviendo la armonía interior que permite dejar de vernos divididos por la mitad y actuar de manera más unificada, constructiva y consciente.
Integrar los Opuestos (proceso que permite dejar de vernos divididos por la mitad y actuar de manera más unificada, constructiva y consciente.) implica reconocer la polaridad en la que estamos insertos para poder alcanzar la individuación y la totalidad.
Carl Gustav Jung indica la necesidad de unir las partes contradictorias del ser, aceptando lo inconsciente y tratando de integrar las sombras, lo cual nos ayudará a gestionar la continua transformación.
Jung utiliza la Alquimia como método simbólico, a través del que podemos guiarnos para transformar los conflictos psíquicos (el EGO y las Sombras) en una totalidad consciente.
La integración de los Opuestos es un proceso psicoterapeútico y espiritual de reconocer aceptar y equilibrar las polaridades internas (luz/sombra, razón/emoción, activo/receptivo) para alcanzar la plenitud.
Con la Integración de los opuestos se armonizan las tensiones que existen en nosotros.
Reconociendo y aceptando las polaridades y contradicciones internas se logra la totalidad psíquica o individuación.


Comentarios
Publicar un comentario