viernes, 15 de junio de 2018

MINDFULNESS XCI: PRÁCTICA DEL SILENCIO

PRÁCTICA DEL SILENCIO

Por Beatriz Santos Dieguez

Práctica del Silencio


Para empezar a meditar es necesario:
Aprender primero  hacer silencio,  aprende a escucharte.
Intención de encontrar el momento, los momentos más apropiados del día así como el lugar en el que esta intención puede desarrollarse.
El lugar ha de ser silencioso, tranquilo, íntimo. La Intención nos dirige a una práctica de unos minutos que favorecen cultivar la atención plena, la conciencia y la presencia.
Se trata de  adoptar una posición que nos permita dejar que el Silencio se presente, florezca en plenitud.

Práctica del Silencio
Permitir aflorar el silencio implica darnos unas pequeñas vaciones  de la presión externa que normalmente nos agobia.

Durante los minutos que meditamos nos desacoplamos del mundo externos, rompemos el circulo de acción- reacción  en el que normalmente nos vemos atrapados, dejamos de hacer y comenzamos a morar en el ser: Esto es el silencio.


En el Ser  sencillamente somos en el momento presente (aceptándolo sin pretender cambiarlo).

Vamos a poner la Intención de que la quietud que comenzamos a asumir con nuestro cuerpo en la postura,  pueda ser acompañada de cierta dinámica interna.
¿Qué es esto de la Dinámica interna? Es tratar de hacer desde el No hacer.
Dirígete al lugar elegido y  adopta  una postura  digna contigo mismo/a. (Enlaza con  post LXXXVII de Mindfulness. Borro esto al publicar)

COMENZAMOS

Comienza a escanear tu cuerpo de arriba a abajo.
Ve llevando intencionadamente la atención a la respiración: A cada Inhalación, a cada Exhalación.
Solo las sensaciones (que te producen la Inhalación y la Exhalación)
El primer aspecto a comenzar a detener, a dejar que surja y vaya silenciándose es la palabra, es la voz interna que a veces se transforma en ruido.
Date cuenta de una manera compasiva, de una manera gentil,  de la aparición de contenidos ideacionales: conceptos, ideas, voces, que tienden a tomar el control sobre determinadas situaciones aunque estas ya hayan pasado.
Deja que surjan, que afloren.
Deja que poco a poco se vayan silenciando a partir de una atención puesta en la respiración.
Intenta ahora  por un momento dirigir la atención  conscientemente,  intencionalmente:
-A los sonidos que te rodean, o
-A las sensaciones físicas que aparecen.

Intenta  mover el foco atencional intencionadamente, simplemente dejando que  las cosas aparezcan, los fenómenos aparezcan  dentro de un marco de profundo silencio e intimidad contigo mismo.

Práctica del Silencio
Poco a poco, con paciencia, dejando que el SILENCIO HAGA SU PRESENCIA
Conecta  por un momento con los sonidos que te rodean, o con las sensaciones de tu cuerpo,  impregnando de silencio ese contacto, ese encuentro.
Solo la experiencia vivida, sin voces, sin ruidos…
Pon al menos la INTENCIÓN.
Solo LA EXPERIENCIA, la enorme experiencia dentro de la quietud, dentro de la EMERGENCIA DEL SILENCIO.

Regula tu atención momento a momento y sigue conectado a los sonidos, a tu cuerpo.
Date cuenta que cuando te desconectas de la atención a los sonidos y a tu cuerpo aparece nuevamente el pensamiento, el diálogo interno de forma reactiva y automática, de una mente que está en permanente modo de hacer, y que a través de Mindfulness estamos Reeducando.
Vuelve a la sensación en el cuerpo, vuelve  a los sonidos. SIENTE, siente…
Tal vez puedas comenzar a percibir en el transcurso de esta meditación, con el cultivo de la inacción, de la quietud,  de la atención a la experiencia que el silencio no es ausencia de ruido.
Quizás puedas darte cuenta que el Silencio no tiene tanto que ver con la superficie como con el fondo.

Práctica del sSilencioMientras en la superficie podemos estar sintiendo, viviendo, en el interior estamos teniendo una actitud profunda  e íntima de contacto con ese sentir, con esa experiencia, pero sin distorsionarla, sin apabullarla, sin invadirla.
Por un momento, ahora conecta con todo. No mantengas solo la atención a un objeto de la mente.
Ábrete intencionadamente a toda experiencia que llegue desde ese mundo de fondo, desde esa quietud dinámica, observadora, pacífica.
Reconoce todo lo que llega
Deja que las cosas aparezcan y se desenvuelvan, pero no permanezcas aferrado/a a ninguna de ellas.
Date cuenta que al estar conectado profundamente con cada experiencia, al estar la atención dinámicamente conectada con cada experiencia, con cada fenómeno, la palabra se vuelve innecesaria.
Se vuelve innecesario el ruido, la voz mental.

TERMINANDO
Práctica del Silencio
Vas a ir saliendo de esta meditación, para ello, comienza sintiendo tus contactos.
Haz tres rotaciones lentas, lentísimas de los hombros hacia atrás. Y cuando hayas terminado tres lentísimas rotaciones de hombros hacia delante.
Mueve hacia un lado y hacia el otro la cabeza.
Cuando estés preparado/a abre tus ojos y tómate unos momentos para darte cuenta del lugar en el que te encuentras y para reubicarte.



POST CRONOLÓGICOS SOBRE LA LÍNEA TEMÁTICA:
MindfulnessXL:La respiración : Objeto Casa
MindfulnessXLI. La intención como motor de cambio

viernes, 8 de junio de 2018

MINDFULNESS XC: EFECTIVIDAD INACTIVA: LA MÚSICA

EFECTIVIDAD INACTIVA: LA MÚSICA


Por Beatriz Santos Dieguez


Yo que crecí dentro de un árbol
tendría mucho que decir,
pero aprendí tanto silencio
que tengo mucho que callar
y eso se conoce creciendo
sin otro goce que crecer,
sin más pasión que la substancia,
sin más acción que la inocencia,
 y por dentro el tiempo dorado
hasta que la altura lo llama
para convertirlo en naranja.

(Pablo Neruda. Silencio)


Efectividad inactiva. La música

El Silencio es una herramienta terapéutica a menudo descuidada y de la que todos deberíamos hacer uso.

En nuestra agitada sociedad el Silencio (tan necesario para encontrar el engranaje adecuado a la pieza descompuesta) es obviado. Sin embargo,  solo mediante el silencio irrumpen las cosas más bellas.
Para Debussy la música era posible a través del silencio:

La música es el silencio entre las notas.

Efectividad inactiva. La música
Dentro de Mindfulness el Silencio es la música que alimenta nuestra alma.
En Meditación, la respuesta buscada, tal vez inconscientemente, es posible entre el silencio, el espacio surgido entre la Exhalación y la Inhalación. En ese silencio,  nuestro verdadero Ser surge.
El silencio también tiene que ver con el dejar, con el vaciar, con el soltar.
El Silencio se hace posible dentro de una actitud de vacío, de intención de vacío. A veces de un No saber, un no saber activo, pero si proactivo, dinámico y eficiente.
Dejar que las cosas se manifiesten y ocurran  a su propio ritmo, a su propio tiempo, a su propia forma,  nos va a permitir cultivar el Silencio a partir de lo que llamamos el modo de ser.
Las cosas ocurren en ese espacio de tiempo entre la exhalación y la Inhalación, en el que se produce un vacio, un silencio. Cuando exhalamos nos vaciamos, y en ese espacio, en ese resquicio de tiempo mora (vive, se manifiesta) el silencio: Silencio Interior. Es lo que  llamamos Efectividad Inactiva.

La Efectividad Inactiva es simplemente Observar lo que aparece, y en esta observación, poco a poco el Silencio nos indica el acceso a una dimensión humana distinta pero complementaria a la que trae consigo el modo de hacer.

La Efectividad Inactiva  no es pasividad, es una forma de actividad que reduce la fricción al mínimo en la relación con los fenómenos. Que reduce los conflictos intrapsiquico  y favorece la relación con la naturaleza

Efectividad inactiva. La música
Meditando podemos llegar a una verdadera comprensión del Silencio no como una ausencia de ruido sino como un flujo dinámico de ingreso y regreso del aire en el organismo en contacto con lo que nos rodea, con el entorno.

Para encontrar el Silencio Interior la Respiración es fundamental. A través de ella ponemos en contacto nuestro interior con el exterior, el exterior con nuestro interior.
El Silencio Interior es mucho más y algo distinto a dejar la mente en blanco. Es registrar mi respiración momento a momento, pudiendo unir la actividad mental de la atención, a la actividad sensorial interoceptiva del respirar, dejando que las voces internas, los diálogos internos, se pierdan, se reduzcan, se disipen ante la no atención de mi mente.

POST CRONOLÓGICOS SOBRE LA LÍNEA TEMÁTICA:
MindfulnessXL:La respiración : Objeto Casa
MindfulnessXLI. La intención como motor de cambio